Cañadell J., Agnilella L.
Clínica Univ.ersitaria de Navarra. Pamplona. España.

Introducción

El tratamiento curativo del osteosarcoma exige La resección quirúrgica «en bloque» de toda la enfermedad macroseópica existente en el mo-mento del diagnóstko, tanto a nivel, de localiza ción tumoral primaria como de enfermedad me-tastásica. Los procedimientos quirúrgicos existentes para conseguir dicho objetivo pueden encuadrarse dentro de dos posibilidades fundamentales: la amputación o las técnicas de conservación de la extremidad. El abordaje quirúrgico tradicional para el con-trol local del osteosarcoma ha sido la amputa-ción. Con esta técnica se consigue la extirpación de la lesión con márgenes de tejido sano pero un porcentaje no despreciable de casos presenta re-cidivas en el muñón, como consecuencia de la existencia de las denominadas «skip metastasis». Autores como Ennekinel han descrito la pre-sencia de pequeños implantes tu-morales en el hueso primario, a distancia del tumor principal, en un 20 ‘Yo de los casos estudiados. Si bien esta alta incidencia ha llevado a algu-nos autores a recomendar una cirugía de ampu tación más radical (desarticulación), lo que supo-ne un mayor deterioro estético y funcional, el de-sarrollo de métodos radiológicos modernos (TAC. RNM) ha permitido una mejor evalua-ción preoperatoria de la verdadera extensión de la enfermedad, tanto en el área extraósea como intramedular. De esta forma, el porcentaje de re-cidivas en el muñón oscila alrededor del 5 % para la mayoría de autores1131. En cualquier caso, la amputación está lejos de ser una solución aceptable para el paciente y el cirujano. En contraposición, un nuevo planteamiento quirúrgico para el tratamiento del osteosarcoma se ha venido desarrollando durante los últimos diez años. Los avances obtenidos en el terreno de la quimioterapia y radioterapia, así como en el diagnóstico por imagen, han permitido plan-tear la conservación de la extremidad mediante modernas técnicas de reconstrucción . como un objetivo alcanzable para una mayoría de pacien-tes afectos de osteosarcorna.