La epicondilitis, también conocida como codo de tenista, es una lesión por uso excesivo de los tendones que se insertan en el epicóndilo (prominencia lateral del codo). En la epicondilitis, los tendones de los músculos extensores, especialmente el extensor radial corto del carpo, sufren pequeños desgarros debido a movimientos repetitivos de extensión de la muñeca. Esto provoca inflamación, dolor localizado y limitación en el uso del brazo.

El síntoma más característico es el dolor en la zona del epicóndilo, que puede irradiarse distalmente hacia la muñeca y empeorar con actividades como levantar objetos, apretar el puño, o realizar movimientos repetitivos con la muñeca o el codo. En los casos más severos, las actividades cotidianas como sostener una taza o girar una llave pueden volverse dolorosas. Además del dolor, puede haber sensación de rigidez en el codo y disminución de la fuerza de agarre. La evaluación clínica incluye maniobras específicas, como la prueba de extensión resistida de la muñeca y la prueba del tercer dedo, que ayudan a confirmar el diagnóstico.

El tratamiento inicial es conservador y busca reducir el dolor y favorecer la curación del tendón afectado. Esto incluye reposo relativo, evitando actividades que agraven los síntomas. El uso de una codera o una cincha epicondílea para disminuir la tensión en los tendones es controvertido. La fisioterapia juega un papel clave, con ejercicios de estiramiento, fortalecimiento excéntrico y técnicas de electroterapia. Si los síntomas persisten, se pueden utilizar infiltraciones con corticoides o plasma rico en plaquetas para acelerar la recuperación. En algunos casos resistentes al tratamiento conservador (menos del 10%), se recurre a la cirugía, que consiste en liberar y desbridar el tejido dañado. Tradicionalmente se ha usado la cirugía abierta, pero hoy día se puede operar la epicondilitis por artroscopia, que es menos agresiva. La recuperación suele ser exitosa, pero es fundamental corregir la técnica deportiva o la forma de desarrollar la actividad laboral para evitar recurrencias.